Resumen del incidente
El New Glenn explotó el miércoles 29 de mayo mientras se realizaba una prueba de encendido estático en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral, Florida. No se reportaron heridos; el personal que estaba en la zona fue evacuado con seguridad y los equipos de emergencia confirmaron que todos estaban ilesos.
Blue Origin comunicó a través de sus redes que la anomalía se detectó durante la fase de encendido y que, tras la explosión, se verificó que "todo el personal se encuentra a salvo". La empresa cerró temporalmente la zona mientras iniciaba los protocolos de seguridad y de análisis del suceso.
Detalles y reacciones
Según el mensaje oficial de la compañía, la anomalía se produjo en el motor principal del cohete, aunque aún no se ha determinado la causa exacta. Jeff Bezos, fundador de Blue Origin, declaró: "Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena". La empresa indicó que ya está trabajando en la reconstrucción del vehículo y que la investigación interna comenzará de inmediato.
El director de la NASA, Jared Isaacman, reaccionó en redes sociales subrayando la complejidad de lanzar vehículos de gran tonelaje: "Los vuelos espaciales no perdonan y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de gran tonelaje es extraordinariamente difícil". Isaacman ofreció la colaboración de la agencia con los socios de la industria para llevar a cabo una investigación exhaustiva y evaluar las repercusiones a corto plazo.





