Un dron de fabricación rusa impactó este lunes un edificio de oficinas en la ciudad de Bucarest, confirmando que la amenaza se extiende más allá de Ucrania. La noticia llegó en medio de la cumbre de ministros de la OTAN en Helsingborg, donde los líderes advirtieron que una respuesta rusa tendría consecuencias devastadoras.
Defensa europea
En la reunión de Helsingborg, el presidente de la Comisión Europea, Kaja Kallas, declaró que "Rusia está en un callejón sin salida y sus ataques a la población civil ucraniana se acompañan de amenazas a otros países". El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, reiteraron que una agresión contra un Estado miembro obligaría a una respuesta firme.
El impacto del dron marca la primera vez que un artefacto militar ruso golpea territorio de la alianza. Las autoridades rumanas confirmaron que no hubo víctimas mortales, pero el incidente obligó a activar protocolos de emergencia y a reforzar la vigilancia aérea en la zona.
Medidas de seguridad
Tras el ataque, Noruega anunció su incorporación al paraguas nuclear francés, reforzando la disuasión atómica en el norte de Europa. El acuerdo, impulsado por el presidente francés Emmanuel Macron, permite a Noruega acceder a la capacidad nuclear de Francia sin alterar su alineamiento con EE. UU.





