Resumen de la medida

El Departamento de Estado anunció el pasado jueves que impuso sanciones a GAESA y a sus principales directivos. La medida incluye el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de transacciones para cualquier entidad vinculada al conglomerado.

Además, Washington revocó la residencia permanente en EE. UU. de Adys Lastres Morera, hermana de la directora de GAESA, Ania Guillermina Lastres Morera. La decisión se tomó tras la denuncia de que la familia utilizaba su estatus migratorio para evadir restricciones.

Cómo funciona GAESA y por qué es blanco de Washington

GAESA controla gran parte de la economía cubana: turismo, gasolineras, el Banco Financiero Internacional, la recepción de remesas, supermercados en dólares, servicios médicos, bienes raíces e internet. Casi todo el comercio internacional de la isla pasa por sus filiales.

Washington lo responsabiliza del colapso económico porque el conglomerado canaliza ingresos que, según la administración, deberían destinarse a mejorar la situación social cubana, pero en cambio refuerzan al aparato militar. "El control de GAESA sobre la economía cubana representa una amenaza para la seguridad y la democracia en la región", afirmó el secretario de Estado Marco Rubio.

Contexto histórico del conglomerado y de las sanciones estadounidenses

El grupo se creó a principios de los años 90, cuando la caída de la URSS dejó a Cuba sin apoyo soviético. El ejército cubano tomó las riendas de sectores estratégicos y fundó GAESA como brazo económico del poder militar.

Las sanciones estadounidenses contra Cuba datan de los años 60, pero alcanzaron su punto máximo con la Ley Helms‑Burton de 1996, que penaliza inversiones en propiedades confiscadas. Desde enero de 2025, EE. UU. intensificó la presión energética, limitando la importación de combustible y la asistencia técnica.

En los últimos meses, la política de sanciones ha evolucionado hacia objetivos corporativos, buscando debilitar a los principales generadores de divisas del régimen. GAESA, al ser el mayor beneficiario, se convirtió en el blanco prioritario.

Posibles repercusiones para Cuba y la relación EE. U.–Cuba

Los analistas prevén que la medida profundizará la crisis económica cubana, reduciendo la capacidad del país para atraer turistas y gestionar remesas. El sector hotelero, ya golpeado por la escasez de energía, podría perder ingresos críticos.

El gobierno cubano ha prometido responder con protestas diplomáticas y buscará reforzar la cooperación con aliados como Rusia y China. También podría intentar reorientar sus flujos financieros hacia mercados no estadounidenses.

Para EE. UU., la sanción busca presionar a La Habana a aceptar reformas políticas y económicas. Sin embargo, el endurecimiento de la política podría endurecer la postura cubana y dificultar cualquier futuro acercamiento bilateral.

En conclusión, la sanción a GAESA marca un escalón más en la confrontación entre Washington y La Habana, con consecuencias que se sentirán tanto en la economía cubana como en la dinámica geopolítica del Caribe.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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