Protesta liderada por el ex capitán Guillaume Picard
Guillaume Picard, retirado tras más de 30 años en la marina mercante, fundó la ONG Stop Croisières y dirige la campaña contra los cruceros en Marsella. Desde junio de 2024 organiza bloqueos en el Vieux‑Port, entre ellos la ocupación con canoas del mega‑crucero *Wonder of the Seas.
«He navegado bajo esas banderas y ahora sé lo que dejan atrás», declara Picard, 73 años, ante la prensa local. Su experiencia le permite argumentar con autoridad sobre el consumo energético y las emisiones de los buques.
Acciones y argumentos de Stop Croisières
El bloqueo con canoas del Wonder of the Seas duró ocho horas y obligó al puerto a suspender la atracación. Los activistas desplegaron una pancarta gigante que rezaba «En Marsella, respirar mata» sobre el puente norte de la ciudad.
Stop Croisières asegura que los cruceros descargan 2,5 millones de pasajeros al año en Marsella y generan 10 % de la contaminación atmosférica local. Según datos de AtmoSud, esa contaminación provoca 1 200 muertes prematuras anuales y un coste social de 4 000 millones de euros.
«Nuestro aire, nuestros mares y nuestra salud no son negociables», lee el manifiesto de la ONG. La organización cuenta con cerca de un centenar de activistas y ha recogido más de 50 000 firmas para limitar la llegada de cruceros.
Implicaciones internacionales
La presión de los activistas llega a París, donde el Ministerio de Transporte evalúa la normativa de emisiones de buques. Una posible revisión obligaría a la industria a instalar sistemas de depuración más estrictos o a reducir la capacidad de los puertos mediterráneos.
Si Francia aprueba restricciones, otros puertos europeos podrían seguir el ejemplo, afectando a compañías como Royal Caribbean y MSC. La medida tendría repercusión en acuerdos internacionales sobre contaminación marítima y podría acelerar la adopción de combustibles limpios.
«Emmanuel Macron debe escuchar a los ciudadanos que están pagando el precio de esta industria», advierte Picard, señalando que la decisión de Marsella podría convertirse en un referente para la política ambiental marítima.
Perspectivas a corto plazo
El alcalde de Marsella, Benoît Payan, ha anunciado la creación de una comisión consultiva para revisar el número máximo de cruceros al año. Mientras tanto, Stop Croisières planea nuevas acciones de bloqueo en los próximos meses.
El debate está abierto: ¿se prioriza el turismo de masas o la salud pública? La respuesta que tome el gobierno francés definirá el futuro de los puertos mediterráneos y la estrategia global contra la contaminación marítima.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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