Financiación autonómica y gestos a socios: la maniobra de Sánchez

El Ejecutivo pretende aprobar antes de agosto el nuevo modelo de financiación autonómica y, simultáneamente, ha cerrado acuerdos con ERC, BNG y otros partidos nacionalistas para garantizar su apoyo en el Congreso. La medida busca evitar que la falta de recursos autonómicos frene la agenda legislativa del Gobierno.

Los compromisos incluyen el traspaso de la AP‑P a Galicia, una demanda histórica del BNG, y concesiones en materia de fiscalidad y competencias que satisfacen a los socios nacionalistas. A cambio, estos partidos confirman su respaldo a la gestión de Pedro Sánchez.

Cómo y por qué se acelera la reforma

Moncloa ha calculado que, si el modelo se aprueba antes del verano, ganará margen para sortear el intenso calendario judicial que afecta a la cúpula del PSOE. La presión de los tribunales ha reducido la disponibilidad de tiempo político, y el Gobierno necesita una tregua estival para avanzar su hoja de ruta.

Los estrategas del Ejecutivo afirman que la rapidez es indispensable: sin la reforma, la financiación autonómica quedaría paralizada y la coalición perdería credibilidad. Además, la aprobación anticipada permite que el Congreso incluya la reforma en su orden del día antes de que los procesos judiciales consuman la agenda.