Primer caso activo de hantavirus tratado con éxito

El Hospital Gómez Ulla informó que un varón de 69 años recibió un tratamiento experimental que evitó la intubación y salvó su vida. El caso, confirmado el 11‑12 de mayo de 2024, marca el primer contagio activo de hantavirus en territorio español.

Detalles del protocolo experimental

Ante la ausencia de terapias aprobadas para la cepa Andes, el equipo médico solicitó autorización de uso compasivo y diseñó un cóctel de cuatro fármacos. La combinación incluyó ribavirina intravenosa, favipiravir oral, icatibant inyectable y baricitinib oral, cada uno con un objetivo específico: frenar la replicación viral y proteger los órganos de la inflamación.

La ribavirina actúa inhibiendo la síntesis del ARN viral, mientras que el favipiravir amplía el espectro antiviral al interferir con la polimerasa del virus. El icatibant bloquea los receptores de bradiquinina, reduciendo la fuga de líquido a los pulmones, y el baricitinib modula la respuesta inmunitaria para evitar la hiperinflamación. El protocolo se describió en una preimpresión publicada en Clinical Microbiology and Infection durante el congreso SEIMC en Bilbao.

Los resultados fueron inmediatos. Al segundo día de tratamiento, las plaquetas comenzaron a subir y las radiografías mostraron una clara mejoría pulmonar. El paciente mantuvo soporte de oxígeno de alto flujo, pero no precisó intubación ni ventilación mecánica. "La combinación de antivirales e inmunomoduladores permitió controlar la enfermedad antes de que se volviera crítica", comentó el jefe de la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel.

El único efecto adverso relevante fue una diarrea leve atribuida a la ribavirina, que se suspendió al quinto día sin que ello comprometiera la evolución clínica. El resto de los fármacos se mantuvieron hasta la recuperación completa.

Contexto de la crisis de hantavirus en España

Hasta la fecha, 14 pacientes fueron trasladados al Hospital Gómez Ulla para cuarentena preventiva; solo dos resultaron positivos, incluido el caso tratado. La mayoría permaneció asintomática y se descartó la infección tras pruebas repetidas. La cepa Andes, proveniente de América del Sur, es la responsable del brote y carece de tratamientos específicos aprobados a nivel mundial.

Las autoridades sanitarias han intensificado la vigilancia epidemiológica y la coordinación con centros de referencia. El éxito del protocolo experimental abre la posibilidad de replicarlo en futuros casos, aunque se subraya que se trata de una medida compasiva y no de una terapia estandarizada.

Perspectivas y próximos pasos

El equipo del Hospital Gómez Ulla planea seguir recopilando datos para validar el protocolo en un ensayo clínico controlado. Mientras tanto, se recomienda a los profesionales de la salud mantener una alta sospecha ante síntomas compatibles y aplicar medidas de aislamiento estrictas.

Este caso demuestra que la rapidez en la autorización de uso compasivo y la colaboración entre investigadores pueden marcar la diferencia en emergencias sanitarias. La comunidad médica española observa con atención los resultados, que podrían influir en la gestión de futuros brotes de hantavirus y otras infecciones virales emergentes.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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