Resumen de la escapada

Amancio Ortega, 90 años, pasó el pasado fin de semana en la ría de Aldán, Cangas, a bordo de su yate Valoria B. Lo acompañó su esposa, Flora Pérez, y un reducido grupo de amigos, que disfrutaron del sol gallego y de la brisa marina. La visita coincidió con la primera ola de calor del verano, lo que atrajo la curiosidad de vecinos y pescadores.

La familia Ortega suele elegir la ría de Aldán como refugio veraniego por su clima templado y sus aguas tranquilas. Además, poseen una residencia en la isla de La Toja, que utilizan como base para sus navegaciones. La combinación de yate y casa les permite prolongar la estancia sin depender de alojamientos externos.

Amancio Ortega y Flora Pérez a bordo del yate Valoria B en la ría de Aldán
Amancio Ortega y Flora Pérez a bordo del yate Valoria B en la ría de Aldán

Tras la escapada, Ortega regresó a su residencia principal en A Coruña, donde pasa la mayor parte del año. Su buen estado de forma le permitió desembarcar sin ayuda, pese a su edad avanzada. La jornada reforzó la reputación de la zona como destino de alto nivel.

Detalles del yate Valoria B

Valoria B mide 47 m, cuenta con 5 camarotes y tiene capacidad para 10 pasajeros; su precio supera los 30 millones de euros. El interior combina madera clara y acabados de lujo, mientras que la cubierta ofrece espacio para tomar el sol y comer al fresco. El yate fue adquirido en 2018 y lleva el nombre del pueblo natal de la madre de Ortega, Valoria la Buena.

El barco permanece amarrado en el puerto de Sanxenxo durante la mayor parte del año, listo para zarpar cuando la familia lo desee. En el fin de semana, el itinerario incluyó una parada en la isla de La Toja, donde disfrutaron de una comida con productos del mar y vinos locales, como los que se están revitalizando en la zona (vinos de A Coruña). Las condiciones meteorológicas fueron favorables y la travesía transcurrió sin contratiempos.

Además de Valoria B, la flota de Ortega incluye el megayate Project 24, de 96 m, valorado en 300 millones de euros, que sustituyó al anterior Project 1012, rebautizado como Drizzle. Aunque el megayate representa la máxima opulencia, la familia prefiere la discreción de Valoria B, que utilizan con mayor frecuencia para sus reuniones reducidas.

La flota de yates de Ortega

La preferencia por Valoria B responde a la necesidad de intimidad que la familia Ortega valora por encima de la ostentación. El yate permite organizar encuentros reducidos sin la exposición que conlleva un megayate de casi 100 metros, manteniendo un perfil bajo en sus actividades privadas.

La presencia del magnate en la ría de Aldán refuerza la reputación de la zona como destino de lujo, lo que podría traducirse en un mayor interés de inversores y turistas de alto poder adquisitivo. Los comercios locales ya perciben un ligero aumento de la demanda de servicios premium durante la temporada estival, y la autoridad portuaria de Sanxenxo ha señalado que la actividad náutica se mantiene estable.

En los próximos meses se espera que la familia Ortega repita la escapada, aprovechando el buen tiempo y la disponibilidad del Valoria B. Mientras tanto, la atención de la prensa local seguirá centrada en sus movimientos, que sirven de termómetro para la actividad económica de la zona. La discreción seguirá siendo la clave para equilibrar el lujo con la vida cotidiana en las Rías Baixas.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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