Lanzamiento del microsatélite Raven

El mayo de 2024 el proyecto europeo Icarus 2.0 colocó en órbita el microsatélite Raven a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, lanzado desde la Base Vandenberg, California. Con este satélite, Europa dispone de su primera infraestructura satelital propia dedicada al seguimiento de animales salvajes.

El satélite Raven está diseñado para recibir datos de miles de sensores instalados en aves y mamíferos. Cada sensor envía posición GPS, movimiento y temperatura corporal, lo que permite crear un mapa casi en tiempo real de migraciones y condiciones ambientales.

Cómo funciona el sistema de rastreo animal desde el espacio

Los sensores, de menos de 30 g, se fijan de forma no invasiva a la fauna objetivo. Cada minuto registran coordenadas, aceleración y temperatura interna, y transmiten la información mediante una señal de radio de baja potencia. La señal es captada por Raven, que la reenvía a estaciones terrestres de la Agencia Espacial Europea y al consorcio Max Planck‑Talos.

Los datos llegan a una plataforma en la nube donde científicos pueden visualizarlos en tiempo casi real. Así, es posible seguir la ruta de una cigüeña desde el norte de Europa hasta África, o monitorizar la temperatura corporal de una manada de ciervos en los Pirineos, detectando desviaciones que indiquen estrés o enfermedad.