Aisatu nació en el hospital Santa Caterina de Girona en noviembre de 2019 con una encefalopatía hipóxica isquémica que le dejó 96 % de discapacidad. El Tribunal de Instancia de Girona ha procesado a la doctora que dirigió el parto y a dos comadronas por delito de imprudencia profesional grave.

Negligencia médica en Girona: procesan a una doctora y dos comadronas

La acusación sostiene que la menor sufrió una asfixia neonatal moderada por un desprendimiento parcial de placenta, agravada por una falta de seguimiento clínico. El juzgado considera que la discapacidad permanente es consecuencia directa de una presunta mala praxis durante el parto.

Detalles del caso y la acusación

El 25 de noviembre de 2019, Kumba Drammeh, embarazada de 34 semanas, ingresó en urgencias con fuertes dolores, vómitos y sangrado. Tras tres intentos fallidos de monitorización cardiaca, la doctora solicitó una ecografía que reveló el desprendimiento de placenta y ordenó una cesárea de urgencia a las 10.25 h, momento en que la bebé nació sin respiración y con anoxia.

La defensa de la acusación señala que pasaron casi dos horas entre la admisión y la decisión de operar, tiempo durante el cual las comadronas ignoraron el aviso de líquido amniótico, asumiendo que se trataba de orina. El abogado de la madre ha pedido 18 meses de prisión para cada una de las tres sanitarias y una inhabilitación de 24 meses para ejercer.

Posibles consecuencias judiciales y sanitarias

Si el tribunal confirma la imprudencia, las profesionales podrían enfrentar 18 meses de cárcel, la inhabilitación y la obligación de pagar una fianza superior a 3 millones €. Las aseguradoras del centro y el Servei Català de Salut también están siendo investigadas por responsabilidad civil, lo que podría traducirse en indemnizaciones multimillonarias.

El proceso obliga al hospital Santa Caterina a revisar sus protocolos de monitorización y a garantizar la disponibilidad de equipos funcionales. Asimismo, la autoridad sanitaria catalana podría emitir nuevas directrices para la atención de partos prematuros y la detección temprana de desprendimientos placentarios.

El tribunal de Girona tiene previsto dictar sentencia en los próximos meses. La decisión marcará un precedente en la jurisprudencia catalana sobre negligencia obstétrica y podría impulsar reformas en la gestión de emergencias obstétricas a nivel nacional.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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