Naufragio del Domenech de Varó y hallazgo de restos

El pesquero Domenech de Varó se hundió el 6 de febrero de 1973 frente a la costa de Lanzarote, y hoy, tras cincuenta años, se han recuperado los restos de tres de sus tripulantes. La recuperación, llevada a cabo por buzos de la asociación de familiares y el Servicio de Patrimonio Submarino, permite su identificación y el entierro en el cementerio de Arrecife. Para la comunidad marinera de Cádiz, el hallazgo representa la culminación de una larga lucha por la memoria y el reconocimiento de una tragedia que marcó a varias generaciones de pescadores.

Detalles del siniestro y proceso de identificación

El accidente se produjo cuando un fallo mecánico en la culata del motor obligó al barco a buscar refugio en la costa de Lanzarote. Un temporal de viento del este, niebla y calima empujaron la embarcación contra las rocas de Mala, provocando el choque que sepultó al buque bajo el agua. Solo dos de los doce tripulantes sobrevivieron: el patrón Vicente Pérez Yáñez y el marinero José Manga Rodríguez, quienes fueron rescatados en la costa de Mala. «El agua me llegaba a la barriga en segundos», recordó Manga en una entrevista reciente. Durante los primeros días se localizaron ocho cuerpos, pero la identificación fue limitada. En 2023, los restos hallados fueron sometidos a pruebas de ADN y odontología forense, lo que permitió confirmar la identidad de , y . Los familiares recibieron la notificación oficial y, tras la confirmación, se procedió a la exhumación y traslado de los restos al cementerio de Arrecife, donde se realizó una ceremonia privada.