Alerta de la ONU

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha anunciado que el fenómeno El Niño está en fase de gestación en el Pacífico tropical y que alcanzará su pico entre junio‑agosto, extendiéndose al menos hasta noviembre. Los análisis de satélite y boyas marinas muestran un calentamiento sostenido de la capa superficial. Se prevé que la intensidad pueda superar los valores típicos de un evento moderado.

Los responsables de la OMM subrayan que la detección temprana permite a los gobiernos activar planes de contingencia. En los últimos años, la capacidad de previsión ha mejorado gracias a modelos climáticos más precisos. La comunidad internacional recibe ahora una hoja de ruta para mitigar los efectos más graves.

"Estamos frente a un fenómeno que, si se intensifica, aumentará la vulnerabilidad de millones de personas", señaló Celeste Saulo, secretaria general de la OMM.

Detalles del fenómeno y riesgos climáticos

En la llamada "zona cero" del Pacífico, las temperaturas superficiales registran valores hasta 6 °C por encima de lo habitual. Este exceso térmico indica una posible fase fuerte del El Niño. Los datos provienen de una red de sensores que cubren más de 5 000 km².

Los expertos advierten que el aumento de calor del océano alimentará olas de calor más intensas tanto en continentes como en áreas costeras. Asimismo, se esperan sequías prolongadas en el sur de Sudamérica y el Cuerno de África, mientras que regiones como el sur de EE. UU. y el sudeste asiático podrían enfrentar lluvias torrenciales e inundaciones.