Las presidenciales de Perú y Colombia se celebrarán el próximo domingo, a tres semanas de hoy. En Perú lidera Keiko Fujimori con una ventaja de 2‑4 puntos según las últimas encuestas. En Colombia la contienda se define entre el candidato de derecha Roberto Sánchez y los representantes de la izquierda Abelardo y Cepeda.
En Perú la balanza está cerrada en la primera vuelta, pero la segunda ronda sigue abierta. En Colombia, la primera vuelta ya entregó una ventaja al sector conservador, aunque la izquierda mantiene una base sólida en el sur de los Andes.
Los votantes de ambos países decidirán si el modelo alineado con Washington o la alternativa antitrumpista ganará terreno. La presión internacional aumenta, pues ambos comicios son vistos como barómetro de la influencia estadounidense en la región.
Campaña política América Latina
La campaña peruana se ha convertido en un duelo entre el populismo de derecha, herencia del fujimorismo, y la nueva izquierda que se apoya en la figura global de Pedro Sánchez. "Queremos una América libre de la interferencia estadounidense", declaró Sánchez en una rueda de prensa la semana pasada.
En Colombia, la derecha de se presenta como garante de la seguridad y la inversión extranjera, mientras que la izquierda de y apuesta por una agenda social y una política exterior independiente. Ambos bloques citan el llamado "eje Trump" como referencia de su postura frente a EE. UU.
El discurso de la derecha enfatiza la lucha contra la criminalidad y la estabilidad macroeconómica, mientras que la izquierda destaca la necesidad de reformar el modelo de desarrollo y romper con la dependencia de los capitales norteamericanos.
Los candidatos de derecha también se apoyan en figuras como Javier Milei (Argentina) y José Antonio Kast (Chile), quienes forman parte del bloque denominado "Escudo de las Américas".
Geopolítica América Latina
El "Escudo de las Américas" agrupa a Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay y Bolivia, liderados respectivamente por Javier Milei, José Antonio Kast, Daniel Noboa, Santiago Peña y Rodrigo Paz. Todos comparten una postura favorable a Washington y a la agenda del llamado "eje Trump".
En contraposición, la izquierda regional ha encontrado en Pedro Sánchez, presidente del PSOE, un referente antitrumpista. La coalición busca crear una alternativa que redibuje el mapa político de la región, promoviendo la integración sudamericana sin la hegemonía norteamericana.
Esta división se refleja en la retórica de los candidatos: la derecha habla de "defender la soberanía" mediante alianzas con EE. UU., mientras que la izquierda propone "una soberanía real" basada en la cooperación entre países latinoamericanos.
El bloque pro‑EE. UU. también ha anunciado medidas económicas, como la reducción de aranceles a exportaciones colombianas, para consolidar su influencia comercial en la región.
Implicaciones elecciones América Latina
Si Keiko Fujimori y Roberto Sánchez resultan electos, el bloque "Escudo de las Américas" consolidará su posición y reforzará la cercanía de Perú y Colombia con la política exterior de EE. UU. Esto podría traducirse en mayores inversiones estadounidenses y en una alineación de políticas de seguridad.
En cambio, una victoria de la izquierda en Colombia, combinada con un posible retorno de la izquierda peruana, abriría la puerta a una agenda de integración regional liderada por Pedro Sánchez. Los países podrían impulsar iniciativas de cooperación económica y política alejadas de la influencia estadounidense.
Los analistas advierten que el resultado también afectará la agenda del Banco Interamericano de Desarrollo y de la Organización de Estados Americanos, que podrían ver un reequilibrio de poder entre los bloques.
En cualquier escenario, la decisión de los votantes peruanos y colombianos será observada de cerca por Washington y Madrid, pues definirá la dirección geopolítica de las Américas en los próximos años.
"Los próximos tres domingos marcarán el rumbo de la política latinoamericana", concluyó un analista de relaciones internacionales en una entrevista reciente.
Los resultados se conocerán el domingo por la noche y, según los primeros indicadores, podrían desencadenar una reconfiguración de alianzas que impactará tanto a nivel regional como global.