Raúl Castro celebra su 95 cumpleaños en La Habana bajo escasez y presión judicial de EE. UU.

El 22 de mayo de 2024 el gobierno cubano organizó modestos actos oficiales por el 95.º cumpleaños del exlíder Raúl Castro, mientras la isla sufre cortes de energía y escasez de recursos. Las celebraciones se limitaron a actos simbólicos en la Plaza de la Revolución y a una transmisión televisiva sin luces de escenario.

La falta de electricidad obligó a los organizadores a usar generadores portátiles y a reducir la duración de los discursos. La población, agotada por la crisis energética, recibió la noticia entre el ruido de cacerolas golpeadas en la oscuridad, señal de los frecuentes apagones que azotan la capital.

Detalles de la conmemoración y la acusación estadounidense

La jornada incluyó una "Gran Bicicleteada" en la provincia de Cienfuegos, donde 95 ciclistas recorrieron una ruta emblemática para simbolizar cada año de vida del homenajeado. La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) organizó tribunas abiertas en varias ciudades, invitando a la ciudadanía a expresar su apoyo al anciano dirigente.

Simultáneamente, un tribunal federal en Miami reabrió el caso de 1996 sobre el derribo de dos aviones civiles de la ONG Hermanos al Rescate, acusados de violar el espacio aéreo cubano. La Fiscalía estadounidense sostiene que el incidente fue ordenado por la autoridad cubana y vincula a Raúl Castro, entonces comandante de las Fuerzas Armadas, con la decisión de derribar los aviones. La reapertura del expediente podría conllevar sanciones económicas y restricciones de viaje para el exlíder.

"Este caso demuestra que la justicia estadounidense sigue persiguiendo actos cometidos bajo la sombra del comunismo", declaró el fiscal de EE. UU. La defensa cubana calificó la medida de "politizada" y de "un intento de revivir viejas heridas".

Implicaciones geopolíticas y posibles escenarios

El homenaje sirve a la propaganda oficial: el diario Granma lo calificó como "una leyenda viva" y resaltó la figura de Raúl Castro como símbolo de resistencia ante la adversidad. La celebración busca unir a la población frente a la crisis de energía, escasez de alimentos y el calor agobiante que azota la isla.

La demanda estadounidense, sin embargo, podría escalar la tensión bilateral. Cuba ha intentado normalizar relaciones con Washington desde los diálogos iniciados bajo la presidencia de Obama, pero la reapertura del caso amenaza con frenar cualquier avance. Analistas advierten que una sanción adicional podría afectar los acuerdos de suministro de combustible y los proyectos de cooperación agrícola, como los descritos en el informe sobre el bloqueo al arroz cubano.Cuba arroz bloqueo: EE. UU. corta combustible y pone en riesgo la cosecha nacional.

En el peor de los escenarios, la presión judicial podría desencadenar una nueva ola de sanciones que obligaría a La Habana a buscar apoyo en aliados como Rusia o China, complicando aún más la ya frágil economía cubana. En el mejor de los casos, el caso se mantendrá en tribunales sin repercusiones directas, y la celebración de los 95 años de Castro seguirá siendo un punto de referencia interno para el Partido Comunista.

"Nuestro objetivo es proteger la soberanía de la nación y evitar que la justicia extranjera se convierta en un arma política", afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano.

La próxima semana, la UJC tiene programadas nuevas actividades conmemorativas en La Habana y en otras provincias, mientras la población sigue lidiando con apagones y la escasez de agua. La combinación de una celebración austera y una demanda judicial internacional subraya la compleja situación que enfrenta Cuba en el escenario geopolítico actual.

Para quienes siguen de cerca la relación entre ambos países, el caso se suma a los recientes diálogos de alto nivel entre EE. UU. y Cuba, que buscan estabilizar la cooperación en áreas como la energía y la agricultura.EE.UU. y Cuba inician diálogos de alto nivel: CIA y ejército se encuentran en La Habana.

En conclusión, el cumpleaños de Raúl Castro se ha convertido en un espejo de la crisis interna cubana y de la presión externa que vuelve a poner a prueba la relación con Estados Unidos. El desarrollo del caso judicial será decisivo para definir si la tensión se mantendrá o si ambos países encontrarán una vía de reconciliación que permita a Cuba superar sus problemas estructurales.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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