España y Alemania lideran la oposición al plan europeo contra Huawei

Madrid y Berlín han anunciado que rechazarán las próximas recomendaciones de la Comisión Europea que podrían obligar a excluir a Huawei de las redes 5G de la UE. La decisión se tomó en una reunión bilateral entre el presidente Pedro Sánchez y el canciller Friedrich Merz, respaldada por la vicepresidenta alemana. La postura conjunta se presenta como defensa de la soberanía tecnológica.

España argumenta que la medida vulneraría los contratos ya firmados con empresas chinas y encarecería la implantación del 5G. Alemania, aunque ha acordado excluir componentes críticos de Huawei antes de fin de año, insiste en que la decisión final debe quedar en manos de los Estados miembros. Ambos gobiernos piden a Bruselas que revise la propuesta antes de convertirla en normativa vinculante.

Los gobiernos citan riesgos de seguridad, pero también el impacto económico de sustituir equipos ya instalados. La Comisión ha propuesto reforzar la Ley de Ciberseguridad para incluir la influencia de potencias extranjeras, lo que permitiría imponer sanciones legales a los proveedores considerados peligrosos. La medida, según los críticos, podría convertirse en una herramienta de presión política.

Para Alemania, la presión de Washington para eliminar a Huawei se combina con la necesidad de proteger su industria de telecomunicaciones. En España, el acercamiento a Pekín incluye inversiones en infraestructuras y proyectos de energía, lo que complica una postura confrontacional. Ambos países buscan equilibrar la seguridad con los beneficios comerciales que ofrece el mercado chino.