Recomendación de la UE

En el informe semestral que presentó la Comisión Europea el pasado martes, se insta a España a modificar la distribución del gasto público. El documento señala que la prioridad debe pasar de las pensiones a políticas que beneficien a niños y jóvenes. Bruselas subraya que la medida busca reducir la brecha intergeneracional y evitar que la carga fiscal recargue a quienes aún no han entrado al mercado laboral. 'Reequilibrar el gasto público es esencial para la cohesión social', afirmó la vicepresidenta Roxana Mînzatu.

Detalles de la presión fiscal y gasto en pensiones

El estudio indica que España destina alrededor del 30 % del presupuesto total a pensiones, una proporción superior a la media de la UE. Este nivel de gasto, según la Comisión, limita la capacidad de financiar iniciativas de empleo juvenil. Al mismo tiempo, la presión fiscal sobre el trabajo ha aumentado de 48,7 % (media 2015‑2019) a 51,8 % (media 2020‑2024). La media comunitaria se mantiene en 51,4 %, lo que sitúa a España ligeramente por encima del umbral europeo. El incremento proviene principalmente de la falta de indexación del IRPF a la inflación y del alza de las cotizaciones a la Seguridad Social. Ambas decisiones han convertido al impuesto sobre la renta en un factor de presión fiscal más agresivo. Bruselas también critica el uso extensivo de los tipos reducidos del IVA en el sector de la hostelería. El informe propone elevar el tipo del en bares, restaurantes y hoteles. Según la AIReF, esa subida podría generar hasta en ingresos adicionales para el Estado. Los fondos extra podrían canalizarse a programas de vivienda y formación para jóvenes. El documento advierte que la actual política de reducciones del IVA tiene un bajo efecto redistributivo y un alto coste presupuestario.