Báculo papal Gaudí
El joyero y escultor tarraconense Joan Serramià ha terminado un báculo papal inspirado en la Sagrada Família. La pieza será entregada al Papa León XIV el 10 de junio durante una misa celebrada en el templo de Barcelona. El acto tendrá lugar en la propia Sagrada Família, en el marco del centenario de la muerte de Antoni Gaudí.
Serramià, descendiente de la familia Gaudí, ha trabajado en su taller de Reus con la intención de crear una obra que fuera "desinteresada" y al mismo tiempo representara la universalidad de la Iglesia. El báculo, valorado en 3.700 euros, será presentado en el Palacio Episcopal antes de ser llevado al altar donde el pontífice oficiará la celebración.
Detalles báculo papal
El cuerpo del báculo está compuesto por maderas procedentes de los cinco continentes, una elección que simboliza la expansión global de la fe católica y el alcance internacional de la arquitectura de Gaudí. En la parte superior destaca una cruz gaudiniana visible desde los cuatro lados, diseñada a partir de un material sintético ligero que recuerda las cruces de la Torre Bellesguard y el Park Güell.
Una estructura de plata sostiene la cruz, imitando las formas de nubes y ángeles que adornan la Fachada del Nacimiento. En la zona media se incrustan cuatro piedras extraídas del Mas de la Calderera de Riudoms, sitio vinculado a la biografía del arquitecto. La base culmina con una tortuga terrestre, eco de los reptiles que decoran la misma fachada del Nacimiento, simbolizando el inicio de la obra de Gaudí.
El coste del báculo se ha financiado mediante pequeñas aportaciones de particulares de Riudoms, Reus y Tarragona, así como de personas vinculadas a la Sagrada Família. Serramià explicó: "Queríamos que fuera una obra hecha entre mucha gente, por eso descartamos que una sola persona asumiera todo el coste".
Contexto Gaudí
El regalo llega en una fecha señalada: el centenario de la muerte de Antoni Gaudí se conmemora con una misa papal en la Sagrada Família, el monumento más emblemático del modernismo catalán. La visita del pontífice se enmarca también en una agenda cultural que incluye la presencia del Cardenal Omella, que confirmó el uso del catalán en la bendición papal y el despliegue del Papamóvil de León XIV, que moviliza seguridad y tradición por las calles de la ciudad.
Esta iniciativa refuerza el vínculo entre la fe y el arte, recordando que la Sagrada Família ha sido siempre un punto de encuentro entre lo espiritual y lo creativo. El báculo, con sus referencias a los primeros y últimos gestos de Gaudí, actúa como puente simbólico entre la tradición religiosa y la visión arquitectónica que sigue inspirando a millones.
La entrega del báculo no solo representa un gesto de devoción, sino también una reivindicación del patrimonio cultural catalán en el escenario mundial. Si el Papa decide usar la pieza, marcará la primera vez que un pontífice porta una férula coronada por una cruz gaudiniana, un momento que quedará grabado en la historia de la Iglesia y del modernismo.
En los próximos días, los fieles y los amantes de la arquitectura esperarán ver al pontífice con el báculo en la mano, un símbolo que, como la propia Sagrada Família, se erige como testimonio de la unión entre la fe, la creatividad y la universalidad.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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