EEUU sanciona al presidente de Cuba, Miguel Díaz‑Canel

El jueves, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció la inclusión de Miguel Díaz‑Canel, presidente de Cuba, en la lista de personas sancionadas. La medida también afecta a Lis Cuesta Pedraza, primera dama, y a tres familiares cercanos. La decisión se tomó en Washington y entra en vigor de inmediato.

Junto al presidente, la OFAC sancionó a Manuel Anido Cuesta, hijastro del mandatario, a Alejandro Castro, hijo de Raúl Castro, y al propio Raúl Castro, exlíder de la Revolución. Las cinco entidades cubanas señaladas incluyen bancos y compañías de servicios marítimos. Cada sanción implica el congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de transacciones con entidades estadounidenses.

Detalles de la medida y su trasfondo geopolítico

La lista de sanciones forma parte de la estrategia de la administración Trump para reforzar el embargo económico que lleva vigente más de seis décadas. Washington acusa a La Habana de violar derechos humanos y de apoyar a grupos subversivos en la región. La medida busca aislar financieramente al gobierno cubano y presionar por reformas políticas.

En los últimos años, la política de EE. UU. hacia Cuba ha oscilado entre la apertura y la restricción, pero la actual administración ha revertido cualquier intento de normalización. La inclusión del presidente y de su familia eleva el nivel de confrontación y podría desencadenar respuestas diplomáticas de La Habana. Expertos advierten que la medida podría afectar a empresas internacionales que operan en la isla, obligándolas a revisar sus relaciones comerciales.

El bloqueo, que ya afecta a más de 200 entidades cubanas, se ha convertido en una herramienta de presión política. La sanción de figuras clave como Díaz‑Canel y Raúl Castro intensifica la señal de Washington de que no aceptará cambios sin concesiones claras. La medida también envía un mensaje a otros gobiernos de la región sobre la postura firme de EE. UU. frente a regímenes considerados autoritarios.

Con la lista ya publicada, el próximo paso será la vigilancia de su cumplimiento por parte de bancos y compañías estadounidenses. Si la presión logra su objetivo, podríamos ver una nueva ronda de negociaciones o, por el contrario, una escalada de tensiones que impacte la economía cubana y la relación bilateral.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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