Fuga de aire en la EEI obliga a evacuación a la cápsula Crew Dragon
Una fuga de aire se detectó en el módulo ruso Zvezda de la Estación Espacial Internacional el pasado martes a las 14:32 UTC. Ante el rápido descenso de presión, la NASA emitió una orden de evacuación preventiva y la tripulación se refugió en la cápsula SpaceX Crew Dragon. El aislamiento duró dos horas hasta que los sistemas confirmaron la estabilización.

El sensor de presión del módulo activó la alarma y mostró un flujo de pérdida de ≈ 0,5 kPa/s, lo que obligó a los astronautas a ponerse los trajes espaciales dentro de la nave de rescate. Desde la cápsula mantuvieron contacto continuo con el centro de control en Houston y con el centro de misión ruso en Moscú. Los ingenieros evaluaron la magnitud del daño mientras la tripulación permanecía en posición segura.
Detalles del incidente y respuesta de la tripulación
Los equipos en tierra activaron los protocolos de contingencia y comenzaron a analizar los datos telemétricos. Los especialistas de la ESA y Roscosmos colaboraron para determinar si la fuga provenía de una junta o de un micro‑impacto de micrometeoritos. Mientras tanto, la prensa espacial recordó que Zvezda, construido en 2000, ya había sufrido reparaciones menores en misiones anteriores, lo que subraya la necesidad de redundancia en la EEI.

Dentro de la Crew Dragon, los astronautas verificaron la integridad de los sistemas de soporte vital y la presión interna, que se mantuvo en ≈ 101 kPa. Cada miembro de la tripulación realizó una inspección visual del interior del módulo ruso a través de los vidrios de observación antes de volver a la EEI. La operación se completó sin incidentes y la cápsula permaneció lista para una posible evacuación de emergencia.
A las 16:45 UTC la presión en Zvezda volvió a los niveles nominales y los controladores autorizaron el regreso a la EEI. Los astronautas reanudaron sus actividades científicas, incluyendo experimentos de microgravedad en biología y pruebas de materiales. La rápida respuesta evitó interrupciones mayores en la agenda de la misión.
Este episodio pone de relieve la robustez del diseño modular de la estación, que permite aislar y reparar secciones sin comprometer la habitabilidad total. La colaboración entre NASA, Roscosmos y la agencia europea sigue siendo clave para gestionar emergencias. En otro frente, la reciente SpaceX IPO ha reforzado la capacidad financiera de la compañía para seguir suministrando naves de rescate a la EEI.
Los ingenieros continúan monitoreando el módulo Zvezda y programarán una inspección externa en la próxima caminata espacial. La situación ha recordado a la audiencia que, pese a los riesgos, los protocolos de seguridad permiten manejar fallos críticos sin poner en peligro la vida de la tripulación. La confianza del público en la exploración espacial se mantiene firme tras la exitosa evacuación.
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Redactor científico
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