El pasado 30 de mayo de 2024, un dron marino de fabricación rusa explotó en el puerto de Constanza, en el Mar Negro, provocando una fuerte alarma entre las autoridades locales. Las autoridades declararon zona de riesgo y evacuaron a los trabajadores del muelle.

Las fuerzas de seguridad rumanas aislaron la zona y comenzaron una investigación para determinar la procedencia del artefacto. El portavoz del Ministerio de Defensa, coronel Andrei Ionescu, afirmó que se trata de un acto de agresión deliberada.

Explosión de dron marino en el puerto de Constanza

El dron, identificado como modelo de reconocimiento naval, detonó a pocos metros del muelle de carga, no causó víctimas pero dañó una grúa portuaria. Los operarios que se encontraban en el área resultaron ilesos gracias a la evacuación inmediata.

Testigos describieron una luz brillante seguida de una explosión sorda; el sonido se escuchó hasta el centro de la ciudad. Los residentes reportaron temblores leves en los edificios cercanos.

Cómo y por qué ocurrió el incidente

Según el Ministerio de Defensa rumano, el aparato estaba equipado con una carga explosiva ligera, típica de misiones de sabotaje marítimo. El análisis preliminar sugiere que el dron fue lanzado desde una embarcación no identificada en alta mar.

Se sospecha que el dron formaba parte de una operación rusa destinada a perturbar la logística naval de la OTAN en la región. Rusia niega cualquier participación, pero sus actividades en el Mar Negro han aumentado en los últimos meses.

Contexto geopolítico breve

El incidente se suma a la serie de ataques con drones en territorio rumano, entre ellos el impacto de un dron ruso en un edificio residencial de Galai el 29 de mayo, que dejó heridos y generó una respuesta firme de la OTAN. Ese ataque provocó la activación de los sistemas de defensa antiaérea de la Alianza en la zona.

En diciembre de 2025, la Marina rumana destruyó mediante detonación controlada un dron marítimo tipo 'Sea Baby' frente a la costa de Constanza, considerado un riesgo para la navegación. El suceso mostró la vulnerabilidad de la infraestructura portuaria frente a tecnologías no tripuladas.

Posibles repercusiones internacionales

Se espera que la OTAN refuerce la vigilancia aérea y marítima en el Mar Negro, y que Rumanía solicite apoyo adicional para proteger sus infraestructuras portuarias. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, declaró que la Alianza está preparada para responder a cualquier agresión.

El gobierno rumano ha anunciado la revisión de su política de seguridad marítima y la posible ampliación de la presencia de buques de la Alianza en la zona. Este movimiento podría intensificar la confrontación entre Rusia y la OTAN, afectando el tráfico comercial y la estabilidad regional.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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