Mutxamel, 6 de junio de 2026 — Hilaturas Miel, compañía con 43 años de trayectoria, ha puesto en marcha una gama de mallas biodegradables para frutas, verduras y jamón serrano. La iniciativa busca sustituir los tradicionales tejidos de poliéster y polipropileno que persisten durante siglos.

Hilaturas Miel, empresa alicantina con 43 años, presenta una gama de hilos de poliéster bioactivos

La nueva línea está compuesta por hilos de poliéster impregnados con enzimas microencapsuladas. Estas se mantienen inactivas durante el almacenamiento y el uso del producto, garantizando la integridad de la fruta o el jamón. Cuando la malla entra en la fase de gestión de residuos, a 30 grados y sin oxígeno, las enzimas se activan y la estructura se descompone en dos o tres años, frente a los 500 años que tardaría un tejido convencional.

Cómo funciona la tecnología y por qué es importante

El proceso se basa en un acabado técnico que protege el tejido de la humedad y la temperatura durante su vida útil. Al finalizar, la biodegradación controlada elimina prácticamente cualquier residuo plástico. "Pasamos de una degradación que, en condiciones normales, tardaría 500 años, a apenas dos o tres años", explica Jordi Pascual, director de exportación.