Resumen de la procesión
El Papa León XIV encabezó la procesión del Corpus Christi en Madrid el pasado domingo 2 de junio, bajo un cielo despejado que favoreció la asistencia de más de treinta mil fieles. La ceremonia comenzó a las 11:00 en la Catedral de la Almudena y siguió un tramo de casi dos kilómetros por la emblemática Calle Alcalá, hasta la Basílica de San Antonio de los Alemanes. La presencia del Pontífice, rara vez vista en actos públicos en la capital, marcó un hito simbólico para la comunidad católica española.

El cortejo se formó con una fila de doce seminaristas madrileños que sostenían un palio dorado de gran tamaño, mientras el Papa caminaba bajo una ligera custodia adaptada al trayecto. A su alrededor, niños vestidos de primera comunión portaban velas y rosarios, y una comitiva de acompañaba al Santo Padre con solemnidad. La multitud, animada por cantos y oraciones, acompañó el paso de la procesión con vítores y aplausos, creando una atmósfera de profunda devoción. "Es un honor portar el palio en presencia del Papa", comentó uno de los seminaristas, visiblemente emocionado.






