Los Estados Unidos e Israel iniciaron la ofensiva "Furia Épica" el 28 de febrero, rompiendo las negociaciones nucleares con Irán. Cien días después, la región sigue sumida en intercambios de bombardeos que aumentan la presión sobre Teherán y Jerusalén.\n\n## guerra Irán\n\nCien días de conflicto marcan la ruptura definitiva entre Irán y la coalición liderada por EE. UU. La ofensiva, anunciada como respuesta a la falta de avances nucleares, ha provocado una escalada constante de ataques aéreos. El domingo pasado Irán lanzó misiles contra territorio israelí, mientras Israel respondió sobre Tehran, Tabriz e Isfahán.\n\nEl bloqueo de rutas aéreas y el cierre parcial de puertos ha dificultado la ayuda humanitaria, y la población civil enfrenta escasez de alimentos y medicinas.\n\n## conflicto Irán-Israel\n\nLos ataques del domingo fueron los más intensos desde el inicio de la guerra: Irán alcanzó varios objetivos militares en el sur de Israel, y en represalia, la fuerza aérea israelí bombardeó instalaciones estratégicas en la capital iraní y en las ciudades del noroeste. Según los informes oficiales, el saldo iraní asciende a ~3.500 muertos y 26.500 heridos, mientras Israel registra 26 fallecidos y 7.791 heridos.\n\nLas fuerzas estadounidenses también sufrieron pérdidas, con 13 soldados muertos y 381 heridos en los enfrentamientos. En el Líbano, los combates entre Hezbollah y Israel han dejado 3.613 muertos y más de . Además, al menos murieron en países del Golfo que apoyan a Washington.\n\n## contexto nuclear Irán\n\nEl 28‑febrero, Washington puso fin a las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, acusando a Teherán de incumplir los plazos. La decisión desencadenó la ofensiva conjunta "Furia Épica", coordinada por EE. UU. e Israel para debilitar la capacidad nuclear percibida como amenaza.\n\nDesde entonces, la diplomacia ha quedado estancada; los intentos de mediación han sido bloqueados por la falta de confianza y por la continua violencia en la zona.\n\n## futuro conflicto Irán\n\nLos analistas señalan que la reapertura del estrecho de Ormuz es la prioridad inmediata para evitar una crisis energética global. Una fase provisional de paz podría posponer el tema nuclear, aunque sin resolver la raíz del conflicto.\n\nEl presidente Donald Trump ha declarado: "Yo decido el rumbo de las negociaciones, no Netanyahu", mientras el primer ministro israelí sigue rehusando cualquier acuerdo con Teherán. La resistencia de Netanyahu reduce la probabilidad de un pacto pronto.\n\nPara la población europea y americana, la continuidad del conflicto implica riesgos de interrupción del comercio marítimo y una mayor inestabilidad en el Medio Oriente, factores que podrían repercutir en los precios de la energía y la seguridad regional.





