El pasado miércoles, el teniente coronel Antonio Balas prestó declaración como testigo en el caso que investiga el supuesto 'enchufe' del hermano del presidente del Gobierno en la Diputación de Badajoz. Tras su intervención, los defensores de David Sánchez Pérez‑Castejón y Miguel Ángel Gallardo presentaron un informe final de 45 minutos en el que denuncian una actuación sesgada del agente y solicitan al tribunal la revisión de la grabación.
Defensa de Sánchez y Gallardo contra Balas
Los letrados Emilio Cortés, que representa a Sánchez, y Juan Carlos Almeida, defensor de Gallardo, describen en su informe una conducta que consideran favorable a la acusación y hostil a la defensa. "No tiene que venir un Guardia Civil a decirle lo que es mucho y lo que es poco", afirmó Cortés, señalando que Balas parecía más cómodo con los fiscales que con los abogados defensores.
Cortés añadió que durante la declaración Balas mostró gestos de complacencia, como "las manos en la cara" y comentarios dirigidos a sus compañeros, lo que, según él, evidencia una "puesta en escena" que vulnera el principio de igualdad de las partes. Los defensores concluyen que no existen indicios de dolo por parte de sus representados y califican la acusación de "maniquea".





