Piscina de agua salada de Tapia de Casariego: la joya gratuita frente al Cantábrico
Inaugurada en mayo de 2010, la piscina de agua salada de Tapia de Casariego se sitúa a escasos metros del mar Cantábrico. Su entrada es gratuita, lo que la ha convertido en un punto de referencia para los veraneantes de la zona. Desde su apertura, ha recibido la atención de publicaciones especializadas por su integración paisajística y su carácter accesible.
El recinto ofrece un solárium de madera que complementa la zona de baño. El entorno natural permite a los usuarios disfrutar del sonido de las olas mientras se relajan bajo el sol. La combinación de agua salada y vistas al horizonte marino crea una experiencia que pocos espacios públicos pueden igualar.
Diseño, capacidad y acceso: arquitectura de Jovino Martínez Sierra y uso regulado
El proyecto fue liderado por el estudio de Jovino Martínez Sierra, que reutilizó la fosa de una cetárea del siglo XIX. Los muros de piedra fueron revestidos con madera, creando una estética rústica y a la vez contemporánea. Las rampas de acceso, también de madera, facilitan la llegada de bañistas y garantizan la seguridad.
El aforo está regulado para preservar la comodidad y la seguridad de los usuarios. La zona de baño admite simultáneamente, mientras que el solárium dispone de . En los días de gran afluencia, el control de acceso se realiza mediante personal municipal que verifica que no se superen los límites establecidos.





