Vecinos del Camp Nou exigen soluciones urgentes ante el caos en días de partido
"Calles cortadas, líneas de autobús desviadas o suspendidas, accesos bloqueados y un vecindario que durante cinco horas no puede llegar a su casa ni desplazarse con normalidad", denuncian la Federació d'Associacions Veïnals de Barcelona (FAVB) y cinco agrupaciones vecinales. Cada encuentro del FC Barcelona deja bloqueadas las vías principales, desvía cinco líneas de autobús y obliga a los residentes a buscar rutas alternativas durante largas horas. Además, el ruido de bengalas, petardos y el consumo de alcohol en la vía pública convierten el ambiente en una zona de incivismo constante.
Los vecinos describen episodios habituales de sobreaforo en bares, ocupación de calzadas por aficionados y actos de vejación como la orina en la calle. El desorden se extiende a la noche, con luces y fuegos artificiales que perturban el descanso. La presión sobre el espacio público se ha vuelto insostenible, según los representantes de Racó de les Corts, Avinguda Xile, Zona Universitària y Pedralbes.
Demandas concretas y por qué el problema persiste
Las asociaciones vecinales han reunido a la administración del distrito de Les Corts, los Mossos d'Esquadra, la Guàrdia Urbana, el área de Movilidad y TMB, pero consideran que las respuestas municipales son insuficientes. Exigen la instalación inmediata de CCTV para controlar los accesos, la creación de un registro de vecinos autorizado a circular por la zona y una línea de bus de circunvalación que alivie la congestión.
Solicitan también que los autobuses de los equipos utilicen vías anchas con menor densidad residencial y que se desplieguen agentes cívicos para coartar el incivismo y garantizar el cumplimiento de las ordenanzas municipales. Además, piden la paralización de nuevas licencias de bares y tiendas de recuerdos cerca del estadio, argumentando que el aumento de locales agrava la saturación del entorno.
Los vecinos afirman que la falta de voluntad política y la escasa coordinación entre los distintos organismos han perpetuado la situación. La llegada del nuevo Camp Nou, con su capacidad ampliada y la apertura total al público, amenaza con multiplicar los problemas ya existentes.
Próximos pasos y posibles repercusiones
Ante la ausencia de soluciones efectivas, las asociaciones advierten que intensificarán la presión sobre el espacio público. "Si la administración no actúa, la tensión crecerá y podríamos ver nuevas protestas o acciones legales", advierten los portavoces de la FAVB.
El reclamo incluye que todos los costes de las medidas sean asumidos por el FC Barcelona, ya que las molestias derivan directamente de su actividad. Asimismo, exigen al club que lance campañas de promoción del civismo y la buena convivencia con el barrio.
Si la administración municipal no responde antes del inicio de la nueva temporada, los residentes aseguran que organizarán manifestaciones en los accesos al estadio y presentarán recursos judiciales para obligar a la entidad a cumplir con sus demandas. El conflicto podría escalar y afectar la imagen del club, que busca proyectar una fase de renovación con el nuevo recinto.
En definitiva, la situación obliga a las autoridades a decidir entre mantener la tranquilidad del vecindario o arriesgarse a una escalada de conflictos que empañen la celebración del deporte en la ciudad.
Temas relacionados
Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





