Juicio por injurias en Instagram en Vigo

El Tribunal de Instancia de Vigo celebró el martes una vista oral en la plaza 2 de la Sección Penal para juzgar a una mujer acusada de delito de injurias graves con publicidad. La acusación procede de una publicación realizada en noviembre de 2024 en la cuenta de Instagram @denuncias.galicia, donde la denunciada describió al demandante, un tatuador gallego, como "depredador sexual". El proceso se desarrolló sin intervención de la Fiscalía, al tratarse de un delito privado.

El demandante, profesional del sector de los tatuajes, presentó la denuncia contra la autora del mensaje y contra otras tres personas que, según él, habían publicado relatos similares en la misma cuenta. La audiencia contó con la presencia del abogado del denunciante, que solicitó una multa de 3.000 euros y una orden de alejamiento, y del defensor de la acusada, que pidió la absolución total.

Detalles del caso y argumentos de las partes

La publicación original apareció en @denuncias.galicia, una cuenta que recopila testimonios anónimos sobre supuestas agresiones sexuales en Galicia. En el momento de la difusión, la cuenta contaba con 3.162 seguidores; tras el escándalo, el número subió a más de 5.000. En el post, la denunciante calificó al tatuador de "depredador sexual, despojo, manipulador o cobarde", alegando que la información provenía de una amiga que le había relatado hechos graves.

El abogado del demandante sostuvo que la acusación le "destrozó la vida", describiendo el mensaje como un "concierto difamatario" que le provocó un linchamiento público, pérdida de clientes y una baja laboral. "Me llamaba 'violador' en redes sociales, etiquetándome. Me quedé helado", declaró el tatuador durante el juicio.

Por su parte, la defensa argumentó que la mujer actuó de buena fe al difundir lo que consideraba un relato veraz de una víctima. El letrado citó jurisprudencia que diferencia entre injurias y expresiones de opinión, señalando que la cuenta era privada y que los comentarios, aunque "inapropiados" o "soeces", no alcanzan la tipicidad del delito. Además, presentó más de 40 folios de testimonios que, según él, respaldan la existencia de conductas indebidas por parte del demandante.

Posibles consecuencias y próximos pasos

El tribunal aún no ha dictado sentencia; sin embargo, los escenarios posibles van desde la absolución total de la acusada hasta la imposición de la multa solicitada y la orden de alejamiento. La ausencia de la Fiscalía limita la acusación a la iniciativa privada del demandante, lo que podría influir en la carga probatoria.

El caso no se limita a Vigo. El tatuador ha iniciado procesos judiciales en otras ciudades gallegas contra tres personas que también habrían publicado relatos en la misma cuenta. Dos de esos procedimientos, iniciados en 2014 y 2019, fueron sobreseídos, pero los nuevos expedientes siguen abiertos.

En caso de condena, la mujer podría enfrentar la multa económica y la prohibición de volver a publicar contenidos que vulneren el honor de terceros en redes públicas. Si es absuelta, el demandante podría considerar acciones civiles para resarcir los daños alegados en su negocio.

Este juicio ilustra el delicado equilibrio entre la libertad de expresión en internet y la protección del honor personal. La decisión del tribunal sentará un precedente relevante para futuros conflictos surgidos en plataformas digitales, donde la difusión masiva de acusaciones anónimas se vuelve cada vez más frecuente.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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