Visita del Papa a Montserrat

El Papa Francisco arribó al monasterio de Montserrat el pasado viernes para participar en la clausura del milenario. La ceremonia, que contó con la presencia de cientos de peregrinos, autoridades regionales y representantes de la Iglesia, se celebró en la basílica mayor del santuario. El pontífice recorrió la cripta y la escolanía antes de iniciar la oración del Rosario, marcando el cierre de una celebración que dura varios días.

Durante su visita, el Papa recorrió la ruta del peregrino, saludó a los monjes y escuchó una breve homilía sobre la paz y la reconciliación. Su presencia fue vista como un reconocimiento a la labor espiritual de Montserrat y a su papel como punto de encuentro entre la vida contemplativa y el turismo religioso.

Discurso del abad Manel Gasch y su mensaje

El abad Manel Gasch agradeció la visita papal en un discurso solemne pronunciado en la basílica. «Vuestra visita nos confirma en la fe y en el sentido de este santuario y monasterio milenario», afirmó el abad, calificando el encuentro como «uno de los peregrinajes más importantes de nuestra historia». En su intervención resaltó la figura de la Virgen de Montserrat, a la que describió como «princesa y patrona de los catalanes», y pidió paz y reconciliación para la comunidad.

Gasch subrayó la misión de acogida del monasterio: «Acoger es nuestra misión». Destacó la belleza de la liturgia, la música de la Escolania y la naturaleza de la montaña como caminos que conducen a Cristo. Citó a San Pablo VI para reforzar el llamado a la paz, concluyendo con la esperanza de que el santuario siga siendo «un lugar donde el hombre se recupera a sí mismo y ayuda a edificar un mundo en paz».