Infantino Irán Copa del Mundo
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, declaró este miércoles que está "feliz de ver a Irán en la Copa del Mundo". La afirmación llegó en la rueda de prensa previa al inicio del torneo, cuando la prensa británica le preguntó si había perdido el control del evento. "No es fácil procesar y verificar a 300.000 personas acreditadas, la mayoría fuera de Estados Unidos. Vivimos en un mundo agresivo y la seguridad es primordial", respondió Infantino, subrayando que la organización trabaja entre bastidores para garantizar un ambiente positivo.
Problemas FIFA Mundial
La delegación iraní tuvo que instalar su base en Tijuana, México, porque Washington concedió visas solo a una parte del equipo. El campamento se estableció a pocos kilómetros de la frontera, complicando la logística para el partido inaugural contra Nueva Zelanda el 15 de junio en Los Ángeles. Un árbitro somalí, considerado el mejor de África, fue expulsado y devuelto a su país bajo acusaciones de "lazos terroristas"; sin embargo, fue recibido como héroe en Somalia, lo que generó controversia internacional. Infantino también criticó la escasa venta de 130.000 entradas a 60 $, comparándola con la iniciativa del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que vendió 1.000 entradas a con gran éxito. El presidente de la FIFA defendió la política de precios, argumentando que precios más bajos alimentarían el mercado negro y reducirían los fondos destinados al desarrollo del fútbol.





