Alberto Sanz recomienda llevar una pinza en los paseos de verano

El reconocido adiestrador canino Alberto Sanz ha lanzado una advertencia práctica para los propietarios de mascotas: nunca salir sin una pinza a mano durante los paseos estivales. Según Sanz, las espigas que se desprenden de la vegetación mediterránea pueden incrustarse en orejas, patas, nariz o incluso en los ojos del animal, provocando dolor e infecciones que obligan a acudir al veterinario de urgencia.

"Una pinza es tan ligera que no pesa en la mochila, pero su valor es incalculable cuando se trata de evitar una visita inesperada al veterinario", asegura Sanz.

Cómo detectar y retirar espigas antes de que provoquen problemas

Los perros no pueden describir lo que les ocurre, pero su lenguaje corporal revela la presencia de una espiga. Entre los signos de alerta destacan sacudidas frenéticas de la cabeza, lamido obsesivo de una pata, estornudos repetidos, cojera súbita o el cierre de un ojo. Cuando el dueño observa cualquiera de estos comportamientos, debe inspeccionar meticulosamente orejas, axilas, zona inguinal, ojos y morro.

Una vez localizada la espiga, la extracción con la pinza es rápida y segura: se agarra la punta visible y se tira con firmeza, evitando romperla. Tras retirar el objeto, se limpia la zona con agua y un antiséptico suave para prevenir infecciones. Si la herida sangra o el animal sigue mostrando dolor, la única opción es acudir al veterinario.