El Papa Francisco habló este viernes en La Laguna ante autoridades locales, organizaciones y cientos de migrantes. En su alocución pidió frenar la explotación y recordó que cada vida perdida es un fracaso para la familia humana.

Papa migrantes

El pontífice llegó a la ciudad canaria para subrayar la urgencia de proteger a los que arriesgan todo por cruzar el mar. Señaló que la explotación de migrantes es un negocio que se alimenta del miedo y la vulnerabilidad, y que la Iglesia debe ofrecer pan, techo y trabajo, no solo caridad.

Los asistentes escucharon al Papa describir la situación como un "naufragio silencioso" que continúa después de la llegada, cuando muchos quedan sin lengua, sin vínculos y expuestos a abusos. La declaración se dio en el marco de la Jornada de la Fraternidad, organizada por la diócesis local.

discurso del Papa

"Deténganse, conviértanse", instó el Papa, condenando a quienes organizan rutas mortales y trafican personas. Añadió que el dinero extraído de la vulnerabilidad no generará paz ni futuro.

Durante la reunión, Jalil, joven marroquí, relató que en su primer intento de llegar a Canarias murieron 20 personas en la patera. "Mi viaje no fue nada fácil", dijo, recordando la constante amenaza de los traficantes. Por su parte, Mbacke Ndiaye, senegalés de 20 años, agradeció a la fundación Buen Samaritano por ofrecerle más que comida: respeto y la certeza de que "tú vales, tú puedes".