Misa de despedida en Santa Cruz

El Papa León XIV ofició la misa de despedida en el puerto de Santa Cruz de Tenerife la mañana del 12 de octubre. El acto, programado para las 13:30, marcó el cierre de su visita a las Islas Canarias y a España.

La ceremonia contó con la presencia de autoridades locales, representantes del Vaticano y más de 5.000 fieles que ingresaron con credencial oficial. El pontífice, acompañado por el cardenal Robert Prevost, dirigió la homilía desde el altar central mientras sonaba el Himno de Canarias, generando un ambiente de profunda emotividad.

Organización y seguridad

El acceso al recinto se cerró a las 11:30, dos horas antes de la llegada del pontífice, por motivos de seguridad. Un equipo de 200 voluntarios y 150 agentes de la Policía Nacional gestionó la entrada, orientó a los peregrinos y verificó las credenciales.

Los organizadores establecieron cuatro puntos de control, distribuyeron abanicos, agua y folletos con recomendaciones sanitarias, y mantuvieron una vigilancia constante mediante cámaras y patrullas móviles. Sólo se registraron incidentes aislados, como intentos de ingreso de personas sin entrada, que fueron desvíados sin violencia.

El flujo de asistentes se reguló mediante pasarelas señalizadas y señalizaciones luminosas que guiaron a los grupos de hasta 50 personas. El tiempo máximo de permanencia dentro del recinto se limitó a 30 minutos para evitar aglomeraciones bajo el intenso sol de 32 °C.