Cierre judicial de Vive Madrid
La Audiencia Nacional dictó la orden de cierre judicial de Vive Madrid el miércoles por la tarde, tras una diligencia del Juzgado Central de Instrucción nº 1. El anuncio se ejecutó en el distrito de Tetuán, frente al edificio de la calle Marqués de Viana, donde el establecimiento concentra a aproximadamente 160 prostitutas y 50 empleados.
Al instante, decenas de trabajadoras sexuales se congregaron frente al sitio, alzando pancartas y gritando "Queremos trabajar" y "Somos libres". La protesta buscó presionar a las autoridades para que reabran el macroprostíbulo y defiendan el derecho de las mujeres a ejercer la actividad de forma voluntaria.
Detalles de la operación policial y de la investigación
Policía Nacional y Guardia Civil desplegaron varios furgones y unidades de intervención para asegurar el local y colocar los precintos oficiales. En la operación se detuvieron cuatro personas, entre ellas el propietario Ángel Crispín Gilaranz y una empresaria búlgara vinculada al negocio. Ambos ingresaron en prisión provisional por orden judicial.
Los cargos que pesa sobre los acusados incluyen explotación sexual, blanqueo de capitales, organización criminal y . La investigación, declarada secreta, se extiende a Madrid, Barcelona, Gijón y Castellón, y contempla una posible dimensión internacional del blanqueo, con operaciones en República Dominicana.





