España niega residencia humanitaria y rechaza centros de internamiento en el PEMA

España ha comunicado que, desde este viernes, no emitirá permisos de residencia humanitaria y que se opone al Reglamento de Retorno del Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA). La medida proviene del Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez y afecta a los migrantes que, sin derecho a protección internacional, solicitan permanecer por razones humanitarias.

Motivos del rechazo y consecuencias inmediatas del pacto

El Gobierno justifica su postura con dos argumentos. Primero, considera que el reglamento retrocede en la creación de un sistema común de retorno, pues delega demasiados aspectos a legislaciones nacionales y dificulta la armonización entre los estados miembros. Segundo, alerta que el texto vulnera derechos humanos al permitir detenciones de hasta 24 meses con prórrogas potencialmente indefinidas, lo que, según el Ministerio del Interior, pone en riesgo el principio de no devolución y podría generar litigios.

Esta posición deja sin efecto la norma que impedía la emisión de permisos de residencia humanitaria, medida que había beneficiado principalmente a los migrantes venezolanos. El Gobierno afirma que la dignidad y la seguridad de los solicitantes deben estar garantizadas, y que los centros de internamiento en terceros países no cumplen con esos requisitos.