El Papa Francisco llegó a Madrid el sábado 7 de junio y abandonó el archipiélago el viernes 12, culminando una estancia de una semana en la que se reunió con el Rey Felipe VI, la Reina Letizia y sus hijas en el Palacio Real. La visita concluyó con una despedida oficial en el aeropuerto de Tenerife, donde el monarca acompañó al Pontífice hasta su partida.
En el Palacio Real, el Papa pronunció su primer discurso en suelo español, advirtiendo contra los "enfoques identitarios" que dividen y llamando a "abandonar las armas y los muros". "El odio no tiene cabida, el diálogo sí", declaró, subrayando la necesidad de reconciliación. *Imagen 1

El miércoles, el pontífice volvió a dirigirse a los diputados y senadores en el Congreso, reiterando la urgencia de superar la polarización que, según él, amenaza la convivencia democrática. Dos días después, el Rey Felipe VI, en una intervención en el Palacio Real, recordó los "graves riesgos" de la división y exhortó a la ciudadanía a "preservar la convivencia democrática".






