Primer abrazo piel con piel: la evidencia que lo convierte en estándar

La revisión Cochrane publicada en 2025 reúne 69 ensayos clínicos y 7.290 parejas madre‑hijo. El análisis muestra que el contacto piel con piel inmediato, dentro de los primeros diez minutos tras el parto, reduce la mortalidad neonatal y mejora la salud del bebé. Los autores concluyen que la práctica debe considerarse un componente esencial de la atención obstétrica.

La revisión compara el contacto inmediato con la práctica habitual de separar al neonato para procedimientos médicos. Los resultados indican una reducción significativa de la hipoglucemia y una mejor regulación térmica en los recién nacidos que permanecen abrazados a su madre. Estas mejoras se observan tanto en partos vaginales como en cesáreas.

Beneficios fisiológicos y de lactancia del contacto inmediato

Las madres que iniciaron el contacto piel con piel presentaron una probabilidad hasta un 30 % mayor de mantener la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses. El efecto se mantiene desde la alta hospitalaria hasta el primer mes y se prolonga hasta los seis meses de vida del niño. La lactancia exclusiva es un factor protector contra infecciones y bajo peso al nacer.

Además de la lactancia, el bebé experimenta una estabilización más rápida de la temperatura corporal, evitando la hipotermia que puede requerir cuidados intensivos. Los niveles de glucosa neonatal se mantuvieron más altos, lo que disminuye la necesidad de suplementación con fórmula. Algunos estudios incluyeron indicadores cardiorrespiratorios y observaron una tendencia a menor necesidad de reanimación.