Un estudio reciente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) ha cuantificado el impacto del delirium en los hospitales españoles. La investigación, publicada este mes, indica que ≈33 % de los pacientes mayores de 70 años hospitalizados y hasta 50 % en unidades quirúrgicas desarrollan el síndrome, con una mortalidad doble respecto a quienes no lo presentan.

Delirium en mayores

El delirium afecta a aproximadamente un tercio de los ancianos ingresados y a la mitad en quirófanos. La condición se asocia a una mortalidad dos veces mayor que la de pacientes sin delirium, y genera un sobrecoste medio de 500 € por ingreso para el sistema sanitario. Además, aumenta el riesgo de dependencia y de ingreso en residencias de ancianos.

Causas del delirium

Los desencadenantes más habituales son intervenciones quirúrgicas, infecciones respiratorias, deshidratación y la propia COVID‑19. Estas situaciones alteran el equilibrio neuroquímico del cerebro, provocando una confusión aguda que puede fluctuar entre hiperactividad, alucinaciones y somnolencia profunda. La rapidez con que aparecen los síntomas –horas o días– diferencia al delirium de la demencia, que progresa lentamente.

Prevención del delirium

La SEGG señala que entre de los episodios son prevenibles mediante medidas simples. Los familiares pueden ayudar manteniendo una hidratación adecuada, asegurando la orientación temporal y espacial del paciente y fomentando la movilización precoz. El personal sanitario debe revisar la medicación, controlar el dolor y evitar el aislamiento, especialmente durante la pandemia, cuando los ingresos prolongados y solitarios incrementan el riesgo.