El Dipòsit del Rei Martí acoge, a partir del 28 de junio, la exposición *El instinto de la arquitectura: origen y evolución de la arquitectura humana. La muestra, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona y la Oficina de Cultura, permanecerá abierta hasta el 19 de julio de 2024. Los curadores Arturo Frediani y Lara Alcaina anunciaron la apertura en una breve ceremonia que contó con la presencia de representantes del Congreso Mundial de Arquitectura.
El espacio, un antiguo depósito medieval descubierto en 2001, se ha transformado en un laboratorio de ideas donde se exploran los paralelismos entre los nidos animales y las primeras viviendas humanas. La exposición forma una de las siete aportaciones teóricas seleccionadas para el debate del Congreso, que se celebra del 28 de junio al 2 de julio en la ciudad.
Fotografía de la exposición 'El instinto de la arquitectura' dentro del Dipòsit del Rei Martí, mostrando una instalación que combina piezas de naturaleza y homenajes a la arquitectura humana
Contenido y enfoque
El recorrido arranca con una escalera que invita al visitante a observar, desde lo alto, los refugios arbóreos de los primeros homínidos. A medida que se avanza, la muestra despliega más de 70 especies —desde pulpos y termitas hasta bonobos y lémures— que comparten un mismo impulso genético: construir hogares. Cada pieza está acompañada de fotografías de Ingo Ardnt, premiado por capturar la arquitectura natural de los animales.
Uno de los puntos álgidos es el nido del ave *Ptilonorhynchus violaceus, cuya estructura decorada con frutos sirve de escenario de cortejo, recordando la función simbólica de la arquitectura. También se exhibe el manual dibujado por Jordi Sabater Pi, que describe con precisión los pasos que los chimpancés siguen para erigir sus casas en los árboles, un documento que anticipó los manuales de montaje modernos.
El homenaje a Nina Massó, fallecida en 2023, se materializa en un salón cálido que recrea la atmósfera de sus proyectos en Santa & Cole. La pieza, diseñada por los propios curadores, combina luz natural y mobiliario minimalista, subrayando la continuidad entre la arquitectura humana contemporánea y sus raíces biológicas.
Contexto
Barcelona es la Capital Mundial de la Arquitectura 2024, una designación que convierte a la ciudad en epicentro de debates, exposiciones y publicaciones sobre el futuro del diseño construido. Dentro de este marco, la exposición se inserta en el programa del Congreso Mundial de Arquitectura, donde académicos y profesionales discutirán la relación entre la biología y la práctica arquitectónica.
La inclusión de El instinto de la arquitectura responde a la necesidad de repensar la disciplina desde una perspectiva evolutiva. Al mostrar cómo animales tan dispares construyen sus refugios, la muestra plantea que la arquitectura no es exclusiva del ser humano, sino una capacidad arraigada en el ADN de múltiples especies. Este enfoque crítico abre la puerta a nuevas metodologías de diseño sostenible, inspiradas en la eficiencia y la resiliencia de la naturaleza.
El futuro de la exposición podría extenderse más allá de julio, ya que varios organismos internacionales han expresado interés en replicar la muestra en otras capitales. Mientras tanto, los visitantes de Barcelona pueden recorrer el Dipòsit del Rei Martí y descubrir, paso a paso, cómo el instinto de edificar ha moldeado tanto a la fauna como a la humanidad.