El pasado miércoles, el expresidente de EE. UU. Donald Trump y el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu se reunieron en la Casa Blanca para firmar un acuerdo de cooperación militar y comercial. Según fuentes oficiales, el encuentro incluyó la firma de un paquete de sanciones contra Irán y la aprobación de aranceles adicionales a productos chinos, decisiones que, según analistas, han puesto en marcha una serie de efectos adversos en la economía global.
Trump y Netanyahu: la reunión que desencadenó una crisis económica mundial
La cumbre, que duró apenas dos horas, marcó el inicio de una serie de medidas que han sido señaladas como catalizadoras de la actual desaceleración. La imposición de nuevos aranceles a China, sumada al endurecimiento de la política contra Irán, ha generado incertidumbre en los mercados internacionales. El Banco Mundial, en su último informe, redujo la previsión de crecimiento del PIB mundial al 2,5 %, el nivel más bajo desde la pandemia, y atribuye gran parte de la caída a la volatilidad provocada por la alianza Trump‑Netanyahu. Esta revisión refleja la pérdida de confianza de los inversionistas ante la incertidumbre geopolítica. Mientras tanto, el Banco Central Europeo elevó su tasa de interés al 2,25 %, encareciendo hipotecas y créditos para millones de hogares europeos. El aumento encarece el crédito para consumidores y empresas, reduciendo la demanda interna.





