Estafa smishing en Salamanca: casi le vacían 14.000 € a una comerciante

Natalia Fuentes, propietaria de una zapatería en el centro de Salamanca, recibió un SMS que aparentaba ser del banco y, sin sospechar, estuvo a punto de facilitar sus datos bancarios. El mensaje solicitaba la confirmación de una supuesta operación de 14.000 €, lo que habría vaciado su cuenta en pocos minutos.

Al percibir la urgencia del texto, la comerciante abrió el enlace y se encontró con un formulario idéntico al de su entidad. Solo al revisar el número del remitente y consultar con su banco evitó la transferencia, salvando sus ahorros y la continuidad del negocio.

Cómo funciona el smishing y por qué engaña

El smishing consiste en enviar mensajes de texto que suplantan a bancos, empresas o administraciones públicas. Los estafadores utilizan números falsos o hijacked y redactan el contenido con tono de urgencia: "¡Su cuenta está bloqueada! Confirme ahora o perderá su dinero". Esta presión psicológica activa respuestas automáticas, reduciendo la capacidad de reflexión del receptor.

Los atacantes se apoyan en mecanismos como la autoridad (se hacen pasar por instituciones legítimas), la escasez (amenazan con perder fondos) y la familiaridad (usan nombres de bancos que el usuario reconoce). La combinación de estos factores hace que incluso usuarios cuidadosos actúen sin pensar.