La industria tecnológica ha confirmado que la demanda de cómputo para inteligencia artificial está creciendo a un ritmo que supera tres veces la capacidad de los chips actuales. El informe, publicado esta semana por el consorcio de fabricantes y centros de investigación, advierte que, si la tendencia continúa, la escasez de recursos de cálculo podría frenar el desarrollo de aplicaciones críticas como la predicción meteorológica o el plegamiento de proteínas.

Los datos provienen de un análisis de consumo de GPU y ASIC en los principales centros de entrenamiento de IA durante el último año, que muestra un aumento del 300 % en la necesidad de operaciones por segundo, mientras que la potencia promedio de los procesadores solo ha mejorado un 33 % en el mismo periodo.

Demanda de cómputo para IA supera la capacidad de los chips

El crecimiento exponencial de los modelos de lenguaje y visión ha disparado la necesidad de recursos de cálculo. Empresas de todos los sectores, desde la automoción hasta la salud, están entrenando redes neuronales con miles de millones de parámetros, lo que requiere más operaciones por segundo que nunca. Según el estudio, la demanda de cálculo para IA se incrementa tres veces más rápido que la mejora de capacidad de los chips, una brecha que se ha ampliado de forma constante desde 2018.

Esta disparidad se traduce en cuellos de botella en los centros de datos, donde la saturación de GPU y ASIC obliga a postergar proyectos o a buscar soluciones de alquiler costosas. La presión se siente también en la cadena de suministro de semiconductores, que ya muestra señales de tensión ante la creciente solicitud de unidades de alto rendimiento.