1. Resumen de los hechos

En el primer trimestre de 2026 se iniciaron 6.602 ejecuciones hipotecarias en todo el país, lo que representa un +20,1 % interanual. De ese total, 6.275 correspondieron a fincas urbanas y 327 a fincas rústicas.

Las viviendas habituales fueron las más afectadas: 3.328 procesos, un +38,1 % respecto al mismo periodo de 2025, la cifra más alta para un trimestre desde 2022. La carga recae sobre hogares que viven en su residencia principal, no sobre segundas viviendas ni inmuebles de inversión.

Al mismo tiempo, se firmaron 131.554 hipotecas sobre viviendas, la cifra más alta en 15 años y un +9,7 % respecto al primer trimestre de 2025. El tipo medio de hipoteca variable subió de 2,2 % a cerca de 3 %, marcando la primera subida sostenida en varios meses.

2. Causas del repunte y perfil de los deudores

El aumento de ejecuciones se explica, en parte, por el mayor volumen de créditos concedidos. Cada nueva hipoteca eleva la probabilidad estadística de que, en algún momento, el deudor no pueda hacer frente al pago.

Más del 40 % de los procesos en curso tienen su origen en préstamos otorgados entre 2005 y 2008, durante la burbuja inmobiliaria. Estos créditos, aun con reestructuraciones, siguen generando morosidad a medida que los tipos de interés suben.