Resumen del hecho
El martes por la tarde, un dron lanzado por Ucrania impactó una instalación de la refinería de Moscú, provocando un incendio que los bomberos lograron contener en menos de una hora. "No hay víctimas. Los equipos de emergencia trabajan en el lugar", señaló el alcalde Sergei Sobianin en un mensaje oficial.
Detalles del ataque y la respuesta rusa
Sobianin informó que 58 drones fueron derribados sobre la capital en las últimas horas, una cifra que supera cualquier registro previo de ataques aéreos en Moscú. El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, elevó a 172 el número total de interceptaciones en toda la Federación, incluyendo la región de Moscú, el mar de Azov, el mar Negro y la península de Crimea.
Las fuerzas antiaéreas emplearon sistemas de defensa terrestre como el Pantsir‑S1 y plataformas de mayor alcance como el S‑300 para neutralizar los aparatos no tripulados. Simultáneamente, helicópteros de la Guardia Nacional sobrevolaron la zona para coordinar la acción de los bomberos, que lograron apagar el fuego antes de que se propagara a los tanques de almacenamiento de crudo.
El Ministerio de Situaciones de Emergencia de Moscú confirmó que el incendio se limitó a una sección de la unidad de procesamiento de petróleo y que no se registraron daños estructurales significativos. Además, la autoridad sanitaria aseguró que no hubo riesgo de contaminación ambiental ni amenaza para la población circundante.





