Destitución del Comisario del Senado: hechos clave

El Ministerio del Interior anunció el pasado jueves la destitución del comisario del Senado, Julián Puente, alegando una pérdida de confianza en el ejercicio de sus funciones. La decisión se tomó sin previo aviso y se formalizó mediante un oficio firmado por el director general de la Policía, Francisco Pardo. Puente, que dirigía la Comisaría Especial de la Cámara Alta, recibió la notificación en la sede del Senado y, según su entorno, no se le entregó el informe que justifica la medida.

Motivos y alegaciones de ilegalidad

Puente ha presentado una lista de 14 incongruencias en la resolución que lo destituye, señalando que la justificación oficial no cumple con lo exigido por el reglamento interno. En su defensa, el comisario califica la medida como política e *ilegal, argumentando que responde al incidente del 11 de marzo, cuando el periodista Vito Quiles agredió a la tertuliana Sarah Santaolalla en la Plaza de la Marina del Senado. Tras el episodio, los senadores socialistas denunciaron una supuesta falta de protección policial, lo que, según fuentes cercanas a Puente, desencadenó la intención de cesarlo.

Además, la denuncia sindical presentada contra Puente en octubre de 2025 fue reactivada de forma sospechosa. La defensa sostiene que la evaluación psicosocial utilizada para justificar la destitución fue manipulada como herramienta de presión política, citando un en una de las cabeceras del informe. «El fin último de la prueba psicosocial es corregir problemas, no cesar a un comisario», afirma el letrado de Puente.