Hallazgo inesperado

Los trabajos de la obra ferroviaria Connecting Israel revelaron, en plena excavación, dos bustos de mármol enterrados bajo una cuba de mosto. El descubrimiento fue realizado por la Autoridad de Antigüedades de Israel en el municipio de Binyamina, al norte de Tel Aviv. Los investigadores lo describen como "un hallazgo único en la vida".

Detalles de las esculturas

Los bustos miden 55 cm de alto y pesan alrededor de 60 kg cada uno. Uno de ellos lleva una inscripción en griego que menciona a Licurgo, nombre que podría referirse a figuras históricas de la Grecia clásica. Ambas piezas representan solo la cabeza y la parte superior del torso, y estaban colocadas boca abajo dentro de la cuba.

"Estaban cuidadosamente depositadas boca abajo, lo que indica que fueron enterradas cuando la prensa dejó de usarse", explican los arqueólogos. La posición invertida sugiere un acto deliberado de ocultación, probablemente al cesar la actividad vitivinícola en el sitio.

Origen probable y contexto histórico

Los expertos relacionan los bustos con la decoración de una villa de alto standing vinculada a la antigua ciudad romano‑bizantina de Cesarea. Esa urbe, conocida como la "ciudad de mármol", importaba bloques y obras de mármol para sus construcciones públicas y privadas. Hallazgos previos, como termas romanas, demuestran que la zona formaba parte de una finca de élite.