Rusia amenaza con nuevos ataques tras el bombardeo masivo a Moscú

El 17 de junio de 2026 la madrugada, una serie de explosiones impactó varios puntos estratégicos de Moscú, dejando más de 120 muertos y cientos de heridos. Según fuentes del Ministerio del Interior, los proyectiles provenían de sistemas de lanzamiento de largo alcance posicionados en territorio ucraniano. La capital, tradicionalmente fuera del alcance de los combates, sufrió daños en infraestructuras críticas, entre ellas la central eléctrica de Zelenograd y la estación de metro Kurskaya.

Horas después, el Kremlin emitió un comunicado en el que el presidente Vladímir Putin declaró que Rusia responderá con "ataques adicionales y de mayor intensidad contra objetivos militares ucranianos". La amenaza se acompañó de la movilización de unidades de artillería de campaña en la frontera sur y la puesta en alerta de la flota del Mar Negro. "No toleraremos agresiones contra nuestro territorio y nuestra gente", afirmó Putin en la transmisión televisiva.

Detalles del ataque y motivaciones declaradas por Moscú

El ataque fue ejecutado mediante misiles de crucero de fabricación occidental, según analistas militares que identificaron rastros de combustible y componentes electrónicos compatibles con sistemas suministrados a Ucrania por la OTAN. Los objetivos en Moscú fueron seleccionados por su valor simbólico y su capacidad de desestabilizar la vida civil: la central eléctrica, una estación de metro y un complejo gubernamental. Los explosiones provocaron apagones parciales en el distrito de Krasnoselsky y una breve interrupción del servicio de trenes de alta velocidad.