El legado de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial, que causó la muerte de más de 70 millones de personas, incluyendo cerca de 50 millones de civiles, llevó a las naciones a reflexionar sobre la necesidad de crear una organización que promoviera la paz y la seguridad internacionales. El 26 de junio de 1945, se firmó la Carta de las Naciones Unidas, un documento que sentó las bases para la cooperación internacional y el respeto a los derechos humanos.

Los principios de la Carta de la ONU

En el preámbulo de la Carta, los pueblos de las Naciones Unidas expresan su determinación de "preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra" y de "reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre". El artículo 2 de la Carta establece el compromiso de todos los miembros de abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, salvo en casos específicos previstos en la Carta.

La Declaración Universal de Derechos Humanos

La Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada en 1948 por la Asamblea General de la ONU, destaca que "el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad". La Declaración también proclama que "toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos".