El consumo de bebidas energéticas ha aumentado significativamente desde su lanzamiento en la década de 1960, según la Revista Sanitaria de Investigación. Los jóvenes de 15 a 34 años son los principales consumidores, lo que ha llevado a una tendencia ascendente en el uso diario y nocturno de estas bebidas.

El consumo diario de bebidas energéticas entre adolescentes

Un joven de 15 años ha asegurado que bebe hasta cuatro latas al día, afirmando que 'de tantos años y tantas latas, yo creo que ya me he acostumbrado'. Su madre ha expresado que no le parece mal, ya que no tiene suficiente información sobre los posibles efectos negativos. Las bebidas energéticas se venden a todos los públicos, incluso a menores, por un precio de uno o dos euros.

Riesgos asociados al consumo de bebidas energéticas

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha publicado un informe sobre los riesgos asociados al consumo de bebidas energéticas. Estas bebidas contienen un alto nivel de cafeína (32 mg/100 ml) y pueden provocar efectos fisiológicos no deseados, como alteraciones del sueño, efectos psicológicos y trastornos cardiovasculares. La Aesan recomienda no combinar bebidas energéticas con alcohol.

Precauciones y recomendaciones

El Reglamento 1169/2011 de la Unión Europea obliga a incluir una advertencia sobre el elevado contenido de cafeína en el etiquetado de estas bebidas. La Aesan también alerta de que las bebidas energéticas no permiten la recuperación de metabolitos después del ejercicio, a diferencia del agua o las bebidas isotónicas. Algunos de los efectos negativos del consumo excesivo de cafeína son: