Detección de la energía

Un equipo internacional, con la participación del ICE‑CSIC, ha analizado los datos del Fermi Gamma‑ray Space Telescope y ha concluido que el observatorio registró la fuente de energía de la supernova superlumínica SN 2017egm en la galaxia NGC 3191. El estudio, publicado en Astronomy & Astrophysics en 2024, marca la primera detección clara de la señal gamma asociada a este tipo de explosiones.

Los investigadores señalaron que, tras casi dos décadas de búsqueda, los rayos gamma detectados por el Large Area Telescope de Fermi coincidían con las predicciones teóricas para una fuente de energía extremadamente potente, lo que permite afirmar que el telescopio captó la emisión directa del motor interno de la supernova.

Modelo de magnetar

Según el análisis, la energía provino de un magnetar recién formado, una estrella de neutrones con un campo magnético descomunal que gira cientos de veces por segundo. Esta rotación genera una densa nube de electrones y positrones que se expande y choca con los restos de la explosión, produciendo la luminiscencia observada.

El modelo reproduce con precisión la luminosidad y el tiempo de llegada de los rayos gamma durante los primeros meses tras la explosión. "Este modelo de magnetar reproduce de la mejor manera la luminosidad de la supernova y el tiempo de llegada de sus rayos gamma durante los primeros meses", afirmó el primer autor Fabio Acero. En etapas posteriores, la luz visible mostró un decaimiento irregular, lo que sugiere la influencia de procesos adicionales, como la caída de materia sobre el magnetar.

Perspectivas con el CTAO

Los científicos evaluaron el potencial del nuevo Cherenkov Telescope Array Observatory (CTAO) para detectar eventos semejantes. Determinaron que, con unas 50 horas de observación, el CTAO podría identificar supernovas como SN 2017egm a distancias de hasta 500 millones de años luz.

Esta capacidad ampliaría enormemente el número de objetos accesibles, permitiendo estudios estadísticos que podrían confirmar o refutar el papel de los magnetares en estas explosiones extremas. Además, la detección a mayor distancia abriría la puerta a la observación de supernovas en galaxias más lejanas y a la exploración de la evolución del universo a través de sus eventos más violentos.

Implicaciones para la astronomía

La confirmación de que un magnetar alimentó la supernova SN 2017egm aporta una pieza clave al rompecabezas de los fenómenos estelares más energéticos. Con el CTAO pronto operativo, los astrónomos esperan descubrir más casos y afinar los modelos teóricos. En un contexto de descubrimientos recientes, como la revisión de la luna Nereida por el James Webb James Webb descarta captura de Nereida y la confirma como luna original de Neptuno, la comunidad científica se prepara para una nueva era de observación de alta energía.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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