Ballenas jorobadas establecen nuevo récord de distancia entre Brasil y Australia

Dos ballenas jorobadas fueron documentadas recorriendo al menos 14 200 km y 15 100 km entre las zonas de reproducción de Brasil y Australia, superando el récord anterior de ~13 000 km registrado en 2024. El hallazgo se basa en avistamientos confirmados en distintas costas de ambos continentes.

Ballena jorobada fotografiada en Hervey Bay, Australia, 2007
Ballena jorobada fotografiada en Hervey Bay, Australia, 2007

Una de ellas fue fotografiada por primera vez en Hervey Bay (Australia) en 2007, volvió a aparecer allí en 2013 y reapareció frente a la costa de São Paulo (Brasil) en 2019. El segundo ejemplar se avistó en Abrolhos Bank (Brasil) en 2003 y, veintidós años después, fue capturado en Hervey Bay en septiembre de 2025. **[Imagen 1]

Cómo se confirmó la travesía: ciencia ciudadana y reconocimiento de imágenes

El estudio analizó 19 283 fotos recopiladas por la plataforma Happywhale entre 1984 y 2025. Un algoritmo de reconocimiento de imágenes comparó los patrones únicos de la aleta caudal de cada foto y los investigadores verificaron manualmente cada coincidencia.

Cada ballena jorobada posee una huella dactilar en la parte inferior de su cola: combinación de pigmentación, forma y cicatrices que permite identificarla de forma inequívoca. Este método permitió enlazar avistamientos separados por décadas y confirmar que los mismos individuos cruzaron el Pacífico‑Atlántico.

Contexto del récord y su relevancia para la migración de ballenas

El récord anterior, establecido en 2024, rondaba los 13 000 km. Las nuevas cifras demuestran que la migración de Megaptera novaeangliae puede ser mucho más extensa de lo que se pensaba, ampliando la comprensión de sus rutas transoceánicas y de los factores que las impulsan.

"Fue increíblemente sorprendente. Sabemos que las ballenas jorobadas son capaces de realizar desplazamientos de larga distancia realmente extraordinarios, incluida su migración anual. Pero encontrar una coincidencia entre estos dos lugares, y además en ambas direcciones, fue algo extraordinario", afirma Stephanie Stack, investigadora de la Universidad Griffith y coautora del estudio. **[Imagen 2]

Estos hallazgos abren la puerta a nuevas investigaciones sobre los patrones de migración, la conectividad genética entre poblaciones y la necesidad de proteger rutas marinas críticas. Con datos más precisos, los gestores podrán diseñar medidas de conservación más eficaces para garantizar la supervivencia de estas gigantes del océano.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad