El inicio del conflicto

Un poster con el rostro del asesinado líder supremo de Irán, Alí Jameneí, frente a las ruinas de un edificio atacado por Israel en los suburbios del sur de Beirut. (Fuente: El Periódico)
Un poster con el rostro del asesinado líder supremo de Irán, Alí Jameneí, frente a las ruinas de un edificio atacado por Israel en los suburbios del sur de Beirut. (Fuente: El Periódico)
Un clérigo trabaja en la un edificio atacado en Teherán. / JAIME LEÓN / EFE Hace apenas cuatro semanas que estalló la guerra en Oriente Próximo, un conflicto que ha cambiado la vida de millones de personas en la región y ha tenido un impacto significativo en la economía global. El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos lanzaron una operación conjunta contra Irán, lo que dinamitó las conversaciones entre Washington y Teherán que habían avanzado positivamente.

La escalada de la violencia

Un clérigo trabaja en un edificio atacado en Teherán. (Fuente: El Periódico)
Un clérigo trabaja en un edificio atacado en Teherán. (Fuente: El Periódico)
Un yate en el puerto de Jebel Ali, en Dubái, frente a una columna de humo tras un bombardeo de Irán el pasado 1 de marzo. / FADEL SENNA / AFP La guerra comenzó con el asesinato del ayatolá Alí Jameneí, el líder supremo iraní durante 37 años, y la respuesta de Irán con el lanzamiento de drones y misiles contra los aliados estadounidenses en la región. Desde entonces, Israel y los Estados árabes del golfo Pérsico han sido sometidos a una campaña continuada de bombardeos. El propio Irán ha sufrido 1.900 muertos, más de 20.000 heridos y 3,2 millones de desplazados.

El impacto regional

La milicia libanesa Hezbolá se unió a la agresión contra Israel en venganza por el asesinato de Jameneí, lo que provocó una respuesta brutal contra el país. Al menos 1.142 personas han perdido la vida en menos de un mes, otras 3.315 han resultado heridas y alrededor de 1,2 millones han sido desplazadas. Los líderes israelíes han ordenado el desalojo forzado del 15% del Líbano, lo que ha generado reclamaciones de ocupación y la amenaza de convertir el país en Gaza si Hezbolá no se desarma.

La economía global está paralizada por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de las autoridades iraníes, lo que ha provocado un aumento en el precio del crudo y una mayor presión sobre el presidente estadounidense, Donald Trump, para detener la guerra. Mientras Irán sigue sometido a duros bombardeos, las conversaciones indirectas entre Washington y Teherán despiertan las esperanzas para lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto.

La situación actual

La violencia se ha multiplicado en la región, con misiles iraníes contra ciudades israelíes y una nueva ofensiva militar contra el Líbano, con su correspondiente invasión terrestre. Los combates en el interior del país entre milicianos y soldados israelíes han provocado bajas en ambos bandos, mientras el Ejército libanés abandona sus posiciones.

Javier Sánchez Torres
Javier Sánchez Torres

Redactor de Deportes

Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.

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